Porche de madera con techo de placas de tégola negra, trabajo de ebanistería realizado en la urbanización  “Entre-naranjos”, en el termino que limita Ribarroja del Túria con La Eliana, en Valencia.

En un Principio los clientes pensaban hacer 2 porches de madera, un porche de madera sería para el horno y el paellero, el otro un cenador de madera que estaría separado y realizaría la función como su nombre indica de cenador de madera.

“Candel Pergolas y Porches S.L” , les propuso unir las 2 estancias en uno, para aprovechar mejor el espacio y hacer un porche de madera original, ya que la unión en forma de “L”, que une los 2 porches, corta los 2 techos de tégola, formando 2 planos diferentes, que se ensamblan en pendiente descendente.

Porche cogido a pared

 

Sobre estas lineas les mostramos otro porche de madera donde se puede ver mejor el acabado del techo a base de placas de tégola.

En ambos porches de madera, antes de poner las placas de tégola, se han sellado mediante calor y previamente con tela asfáltica rugosa, de esta forma se impermeabiliza la cubierta del agua.

Al impermeabilizar el techo  se evitan goteras, ya que las placas de tégola si la pendiente del techo es inferior al 30%  de desnivel entre las dos cotas del mismo, no se pueden poner sin la protección de la tela bituminosa, en caso contrario corremos el riego de filtraciones de agua cuando llueve copiosamente tal y como ocurre en la zona del Mediterráneo.

Volviendo al porche de madera del comienzo del artículo, los  agujeros de ambas chimeneas de obra están sellados con 2 tipos de silicona, la primera y en contacto con el tubo de acero inoxidable, es silicona preparada para soportar grandes temperaturas, y la segunda es silicona impermeable que se pone encima de la anterior, para evitar goteras en la junta.

En el primer porche de madera, la estructura que forman las columnas, cargadoras y viguetas, están barnizadas de color “nogal oscuro” y el techo de madera machihembrada también, mientras que en el segundo porche está barnizado en color “teka”, y en en ambos porches de madera:

  •  Se les ha dado una primera pasada con el color elegido por el cliente y después
  • Una segunda pasada de barniz incoloro de protección.

A esta segunda pasada se le puede añadir a gusto del cliente, el tono de barniz  de la primera pasada, según se quieran resaltar más o menos los nudos y las betas de la madera.