Porche de madera cogido a la fachada de la terraza de la vivienda, mediante una cargadora de madera atornillada a la misma, trabajo de ebanistería realizado en una vivienda situada en el termino municipal de Benisano, en la provincia de  Valencia.

Trabajo de carpintería, donde se han empleado madera de abeto laminada en el caso de vigas, cargadoras y semi-columnas, que son las que sujetan el peso de la estructura de madera, en este caso la viga cargadora central de madera laminada, descansa entre la semi-columna de madera y el muro de obra medianero.

Para la madera del techo machihembrada, también se ha empleado madera de abeto, con las siguientes características, de 2 cm. De espesor y 14 cm. De ancho de lama.

Encima de la madera del techo, se ha puesto aislante térmico de 4 cm. de grosor mediante placas de poliestireno expandido de alta densidad, de esta forma el grueso total del techo es de 5 cm. De espesor.

 

En la imagen de la izquierda, se puede ver el techo de madera machihembrado y las viguetas de madera laminada por la parte de abajo.

Desde este ángulo, apreciamos perfectamente el contraste entre la pintura color nogal claro de la cargadora de madera laminada central y el resto del porche de madera pintado en blanco.

Al techo de madera, se han instalado dos ventiladores con luz, para lo cual “Candel pérgolas y Porches S. L.”, mientras realizaba el cenador de madera, dejó la pre-instalación de los puntos de luz entre la madera del techo de madera y la tela asfáltica, de esta forma se evitan obras posteriores y cableados que desmerecen el trabajo.

Como se puede ver en la imagen, la cargadora central de madera laminada de 240 x 200, se ha barnizado en nogal claro, tal y como comentábamos anteriormente, para barnizar la misma, se ha empleado el mismo método que para el resto con el resto de trabajos de carpintería, solo que cambiando el tono del mismo, el método sigue el proceso que empleamos para barnizar el resto de las pérgolas de madera, y es el siguiente:

  • Se le da una primera mano de barniz en blanco.
  • Y después una segunda pasada de barniz incoloro de protección.
  • A este último, se le puede añadir a gusto del cliente, el barniz blanco de la primera pasada, según se quieran resaltar los nudos y las betas de la madera.

Para finalizar el trabajo, se procede a la limpieza de los trabajos realizados, de manera que el cliente no tenga que preocuparse de nada relacionado con la obra, solo de disfrutar del trabajo solicitado.