Reforma de la terraza y la rampa de acceso al garaje de una vivienda situada en el término municipal de “Terramelar”, a la entrada de Valencia, se la hemos realizado a unos clientes que previamente les habíamos realizado un porche de madera en la parte posterior del adosado.

Antes de empezar los trabajos de albañilería, hemos alquilado un contenedor de escombros para ir tirando el chapado y el viejo encofrado de obra, ya que ambos estaban muy deteriorados, debido a dos cosas:

  • La solera de cemento arena y grava, no se habían puesto el cemento que toca y se desmoronaba al tocarlo, con lo cual los azulejos de gres se movian.
  • Los azulejos en superficie estaban rotos y agrietados, al no tener una base sólida bajo de ellos.

Terraza con suelo de terrazo.

En la imagen de la izquierda les mostramos como “Candel Pérgolas y Porches S.L.”, deja los acabado de gres a sus clientes. Foto aportada por cortesía de los clientes.

Después de picar y retirar el hormigón tal y como comentábamos al principio, empezamos hacer una solera de hormigón (mezcla de cemento y arena), en las proporciones adecuadas y con los nuevos niveles, ya que el terrazo tiene 2,5 cm. de espesor. El terrazo se va poniendo uno a uno y se golpea con un martillo de goma, para que no astille el material en la superficie.

Todo el encofrado de obra se instala bajo mallazo de hierro y una vez está seco el armazón de obra se empiezan a poner los azulejos.

Debajo del hormigón se han ido dejando pasado tubos corrugados donde el cliente nos había ido comentando, para dejar pasado los cables de luz de varios puntos de luces halógenas.

El cemento cola que hemos puesto en esta obra es especial de exteriores y del tipo “elástico”, lo que evita en el futuro que el chapado agriete, debido a la dilatación del terreno y los materiales.

Una vez chapado el suelo se realizan las juntas de los azulejos de terrazo para lo cual se ha dejado un ancho especial de 1 cm.

Terminados los trabajos de albañilería en la casa de los clientes, empezamos a limpiar y retirar el material sobrante, dejando la vivienda perfectamente limpia, para que la obra se empiece a disfrutar una vez terminada.