Cenador de madera a un agua en la terraza de la piscina de una vivienda, con el suelo también de madera de pino cuperizada y barnizada del mismo tono de color que la estructura de madera. Trabajo de carpintería y de ebanistería, realizado a unos clientes que tienen el chalé en el término municipal de La Eliana, en Valencia.

Los trabajos de comienzan con la instalación de las cuatro columnas de madera laminadas sobre la terraza de obra, para lo cual se realizan los agujeros, donde se anclan las columnas. una vez bien ancladas y sujetas, se ponen las dos cargadoras de madera laminada también de 140 x 140, que se unen a las columnas mediante unos capiteles de madera, haciendo estos de nexo de union entre las columnas y cargadoras, aparte de embellecer la estructura.

Entre las dos cargadoras de madera que están ambas paralelas, pero a diferentes altura para crear la pendiente a una agua del techo del futuro porche de madera, se van depositando y atornillando las viguetas de madera laminada de 140 x 80 de manera equidistante y a una distancia entre 75 cm-80 cm. entre ejes, dependiendo de la distancia para cuadrar el reparto entre las mismas.

En la imagen de la izquierda, se puede ver momento que “Candel Pérgolas y Porches S. L.”, ha terminado el cenador de madera y empieza a realizar el rastreado en el suelo, para poner la tarima, que más tarde explicaremos el proceso de realización.

Siguiendo con la pérgola de madera, sobre las viguetas de madera que forman la estructura del techo, se van poniendo las lamas de madera machihembrada que cubren el techo. La madera machihembrada tiene un grosor de 2 cm. por 14 cm. de ancho de lama y se van insertando las unas sobre las otras hasta completar el techo.

Por encima de techo de madera anterior se va colocando la tela asfáltica que impermeabiliza la cubierta de las inclemencias climáticas, principalmente, del sol y la lluvia.

Para terminar la cubierta del porche de madera, sobre la tela asfáltica se va pegando y sellando las placas de tégola, también conocida como «teja americana«, ya que imita a la teja de obra cerámica, pero en sección plana.

Seguidamente se continua el trabajo de carpintería con el entarimado de la superficie que ocupa el cenador de madera, para lo cual y tal como comentábamos anteriormente, se rastrela de igual manera el perímetro del rectángulo y también de forma paralela a la dirección de las lamas de tarima cada 35 cm. tal y como se puede ver en la imagen del centro del artículo.

Mediante grapas inox, se van depositando y anclando las lamas de tarima de pino cuperizado hasta completar la superficie.

Tanto la madera de abeto del porche de madera como la madera de pino del entarimado, se tratan y barnizan de la misma manera, el proceso es el siguiente:

  • Primero, se le da una imprimación con el color elegido por los clientes, en este trabajo, ha sido el “nogal oscuro”.
  • Y después, se da una segunda pasada con barniz incoloro.
  • En la segunda mano de incoloro, se puede poner un poco del color utilizado de la primera pasada, para dejar el tono más igualado y sin fallos de color.

Se puede mezclar ambos colores porque no son productos al disolvente, de difícil limpieza, sino productos al agua.

Tanto la madera da abeto, como la madera de pino, que utilizamos pata nuestros trabajos, procede de países del norte de Europa, que utilizan técnicas medio ambientales respetuosas de cortar y plantar, es decir, plantaciones de árboles para este uso, con lo que producen puestos de trabajos y al mismo tiempo respetan la naturaleza, poniendo entre todos nuestro granito de arena para contribuir en el bien estar del planeta.